Cómo una mamá contadora transforma el reparto de utilidades en estabilidad financiera, ahorro deducible y futuro para sus hijos.
Cómo una mamá contadora transforma el reparto de utilidades en estabilidad financiera, ahorro deducible y futuro para sus hijos.
Brissa María Carrasco Manjarrez
Por una mamá contadora y asesora financiera familiar
El pasado mes de Mayo suele traer una de las temporadas más esperadas para los trabajadores mexicanos: el reparto de utilidades. La famosa PTU llega como un respiro financiero, una oportunidad para ponerse al corriente o, en muchos casos, para gastar sin demasiada planeación.
Y ahí es donde comienza el verdadero reto. Como contadora y mamá de gemelos he visto cómo muchas familias reciben un ingreso importante que desaparece en cuestión de semanas sin dejar beneficios duraderos. También he comprobado lo contrario: hogares que convierten la PTU en ahorro, protección financiera e incluso ventajas fiscales.
La diferencia rara vez está en el monto recibido.
La diferencia está en la estrategia.
La PTU no debería tratarse como “dinero libre”
Existe una percepción común de que el reparto de utilidades es un bono para gastar sin culpa. Vacaciones, electrónicos, compras impulsivas o pagos improvisados suelen absorberlo rápidamente. Sin embargo, la PTU tiene una característica que la vuelve poderosa: es un ingreso extraordinario. Y justamente por eso puede utilizarse para construir patrimonio sin afectar el flujo cotidiano de la familia.
Cuando tienes hijos y especialmente cuando tienes dos al mismo tiempo aprendes que la estabilidad financiera no depende únicamente de cuánto ganas, sino de qué haces con los ingresos no recurrentes.
La fórmula financiera que aplicamos en casa
Con el tiempo desarrollé una regla simple para administrar ingresos extraordinarios como la PTU. Funciona porque equilibra responsabilidad, prevención y bienestar emocional.
40% para inversión y patrimonio
Aquí es donde verdaderamente comienza la construcción financiera. Las mejores alternativas suelen ser:
- Planes Personales para el Retiro (PPR)
- CETES
- Fondos de inversión conservadores
- Aportaciones voluntarias a AFORE
- Seguros con componente de ahorro
- Emprendimientos de manera segura
La meta no es “hacer dinero rápido”, sino construir estabilidad a largo plazo.
30% para eliminar deudas
Liquidar deuda también es una forma de inversión. Cada peso destinado a reducir intereses futuros mejora automáticamente la salud financiera familiar.
Las prioridades deberían ser:
1.Tarjetas de crédito
2.Créditos personales
3.Financiamientos de alto costo
Muchas familias subestiman cuánto dinero pierden pagando intereses cada mes pagando intereses de dichas deudas.
20% para fondo de emergencia
La maternidad enseña algo rápidamente: siempre habrá imprevistos.
Consultas médicas, medicamentos, colegiaturas, reparaciones o emergencias domésticas aparecen cuando menos se esperan.
Un fondo de emergencia evita que cualquier problema se convierta en deuda.
10% para disfrutar
Sí, disfrutar también forma parte de una estrategia financiera sana.
Un viaje corto, una experiencia familiar o un gusto personal ayuda a mantener balance emocional y disciplina de largo plazo. Recordemos que mayo también es el mes de las madres, y más allá de las responsabilidades diarias, merece ser una oportunidad para hacer una pausa, reconocernos y disfrutar un poco de todo el esfuerzo que realizamos día con día. La clave está en poner límites.
El instrumento más subestimado: el PPR deducible
Uno de los mayores errores financieros en México es ignorar los beneficios fiscales disponibles para quienes sí ahorran. El Plan Personal para el Retiro (PPR) es probablemente una de las herramientas más poderosas para trabajadores formales y profesionistas independientes.
No solo ayuda a construir retiro: también puede generar deducciones personales y posibles devoluciones de impuestos. Bajo el artículo 151 de la Ley del ISR, las aportaciones realizadas a un PPR pueden ser deducibles dentro de ciertos límites fiscales.
En términos simples: ahorrar para tu futuro también puede ayudarte fiscalmente en el presente.
Las madres pensamos diferente el dinero
Convertirse en mamá cambia profundamente la forma de ver las finanzas. Ya no se trata únicamente de ahorrar por disciplina. Se trata de proteger:
- Educación
- Salud (póliza de gastos médicos para unos pequeños gemelos prematuros es indispensable)
- Estabilidad
- Vivienda
- Y oportunidades futuras.
Con gemelos, además, aprendí algo importante: los gastos infantiles crecen mucho más rápido que los ingresos si no existe planeación.
Por eso cada ingreso extraordinario debería responder una sola pregunta:
“¿Esto mejora nuestra vida futura o solo resuelve una emoción momentánea?”
Invertir también es educar
La educación financiera no comienza en la adultez. Comienza en casa. Los hijos observan:
- Cómo gastamos
- Cómo ahorramos
- Cómo resolvemos crisis
- Y cómo tomamos decisiones financieras
Pero, sobre todo, la manera en que invertimos nuestro dinero también forma a nuestros hijos. Los niños aprenden observando: cómo administramos, cómo priorizamos y cómo tomamos decisiones financieras en casa. Enseñarles que el dinero requiere esfuerzo, disciplina y tiempo para obtenerse es una de las lecciones más valiosas que podemos dejarles. Cuando una familia aprende a invertir con orden, también transmite seguridad emocional. Y eso vale mucho más que cualquier compra impulsiva.
Conclusión
La PTU puede desaparecer en semanas o puede convertirse en una herramienta de estabilidad financiera durante años.
Invertir parte del reparto de utilidades en instrumentos sanos, deducibles y alineados con objetivos familiares permite transformar un ingreso temporal en patrimonio real.
Como contadora, entiendo los números. Como mamá, entiendo la importancia de la tranquilidad. Y justamente ahí es donde ambas perspectivas se unen: en construir un futuro más estable para la familia, una decisión financiera a la vez.





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