La dependencia de las entidades federativas y municipios al gasto federalizado.
Destaca la falta de autonomía financiera que limita su capacidad para atender necesidades específicas y fomentar el desarrollo regional. Además, subraya las ventajas de contar con un gasto federalizado bien distribuido, que puede impulsar la equidad y eficiencia en la gestión pública. Su enfoque crítico y análisis riguroso ofrecen una comprensión profunda sobre la importancia de fortalecer la autonomía fiscal local y promover una distribución más justa de los recursos.




























