¿Qué tengo que hacer para que mi negocio no se quede atrás? Innovación estratégica es la respuesta.



La innovación estratégica en las organizaciones

M.C. Ramón Preciado Valle

• Director General de SG Preciado Consultores, S.C.

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• www.preciadoconsultores.mx


¿Qué tengo que hacer para que mi negocio no se quede atrás?

Los administradores de empresas en general, tienen la necesidad de estar al día con los cambios que se están viviendo y que son cada vez más vertiginosos y como todos quisieran tener respuestas a las preguntas y dudas de que hacer para que la empresa este aprovechando los cambios del entorno y estar dentro del mercado con la tecnología adecuada.

Se habla mucho de innovación, pero no hay mucha información sobre metodologías que sean práctica para implementarlas como herramienta estratégica dentro de la empresa, algún manual que te lleve de la mano y que puedas estar siguiendo y evaluando.

Primeramente, necesitamos analizar que es la innovación, actualmente se presentan en la literatura, un cúmulo de conceptos, definiciones y enfoques sobre el término “innovación”.

Las actividades innovadoras se corresponden con todas las operaciones científicas, tecnológicas, organizativas, financieras y comerciales que conducen efectivamente, o tienen por objeto conducir, a la introducción de innovaciones.

Una innovación, según el Manual de Oslo, se define como: “la introducción de un nuevo, o significadamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo, en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones externas”.

Buscando explicar su diferenciación, pero al mismo tiempo contemplar la integralidad conceptual entre innovación y tecnología, el Manual de Oslo distingue cuatro tipos de innovaciones:

  1. de producto,
  2. de proceso,
  3. comerciales y
  4. organizativas.

Los dos primeros tipos son innovaciones ya conocidos por el sector empresarial dada su esencia tecnológica-industrial, por lo que han sido las únicas amparadas en ediciones previas del Manual de Oslo, en donde las innovaciones organizativas se presentaron en anexo y las comerciales no se consideraron.

Los conceptos y definiciones sobre innovación comercial y organizativa son conocidos por las empresas en general, y ya se han aplicado en encuestas de innovación, aun y cuando les falta asentamiento tal como las de producto y proceso.

Las innovaciones de producto comprenden la introducción de un bien o servicio nuevo o significativamente mejorado en sus características o en sus usos posibles.

Estas incluyen mejoras significativas en las especificaciones técnicas, en los componentes o materiales, en el software incorporado, en la ergonomía o en otras características funcionales.

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Una innovación de proceso es la introducción de un método de producción o de distribución, nuevo o significativamente mejorado. Incluye mejoras significativas en técnicas, equipo o software.

Las innovaciones de proceso pueden tener como objetivo disminuir los costes unitarios de producción o de distribución, aumentar la calidad, o producir o distribuir productos nuevos o significativamente mejorados.

Una innovación comercial es la introducción de un nuevo método de comercialización que entrañe importantes mejoras en el diseño o presentación del producto, en su posicionamiento, en su promoción o en su precio.

Las innovaciones comerciales tienen como objetivo satisfacer mejor las necesidades de los clientes, abrir nuevos mercados, o reposicionar un producto de la empresa en el mercado, para incrementar sus ventas.

Una innovación organizativa es la introducción de un nuevo método de organización aplicado a las prácticas de negocio, a la organización del trabajo o a las relaciones externas de la empresa.

Estas pueden tener como objetivo mejorar los resultados de la empresa a través de la reducción de costos administrativos o de transacción, mejorar la satisfacción en el trabajo (y por tanto la productividad laboral), conseguir acceso a activos no comercializables (como conocimiento externo no codificado) o reducir los costos de abastecimiento.

La innovación es un proceso complejo cuyas actividades, tareas e interfaces se desarrollan de manera muy diversa entre las empresas.

Ahora ¿Cómo implementamos esto en la empresa?, que pasos debemos de seguir, como todo proceso se tendrá que iniciar con un sondeo o diagnóstico del status de la organización.

Por muy ligera y sana que esté una organización, necesita un cerebro que es el producto de la inteligencia y la imaginación colectivas de los directivos y empleados de toda la empresa que deben tener una visión de lo que significa ser estratégico.

Una competencia es la resultante de tres elementos:

  • La Visión
  • Las Capacidades y
  • Los Recursos

Los cuales tienen que verse armónicamente unidos para que brinden una información eficaz.

A este respecto se puede indicar de una forma, que la visión expresa lo que quiere ser la empresa, los recursos traducen lo que es y lo que sabe hacer la empresa en el momento actual y las capacidades evidencian lo que es capaz de ser y hacer la empresa.

A su vez, las empresas necesitan cada vez más contar con un flujo de nuevas estrategias dinámicas que les permita combinar sus recursos y energías de modo que éstos se pongan al servicio de la innovación estratégica, que desde el punto de vista de las organizaciones, se define como la necesidad de gestionar el cambio dentro de las empresas con el objetivo de poder adaptarlas a los nuevos entornos de competitividad creciente.

En conclusión, la aparición del concepto de innovación como un proceso estratégico adicional a los que ya tiene la empresa como sistema de trabajo, responde a la necesidad creciente que tienen las empresas de gestionar la innovación ya no como una actividad empresarial aislada y focalizada en el departamento de investigación y desarrollo, sino como un todo que engloba e implica al conjunto de la organización, que debe ser gestionado desde un nivel estratégico que guíe las actuaciones de innovación que se desarrollen transversalmente, esto es mediante la colaboración e implicación de todos los departamentos y áreas de la organización.

Teniendo en cuenta que la innovación se considera como un proceso estratégico más dentro de la organización, donde se da las áreas tienen una parte fundamental en la investigación del entorno de acuerdo a su especialidad y que la información captada de los diferentes departamentos, como son nuevas necesidades del cliente, nuevas tecnologías, nuevos nichos de mercados y otras más, se transformará en un proyecto como trabajo en equipo y que será presentado para que sea evaluado por un comité de innovación o por los propietarios, para asignarle los recursos necesarios y estar evaluando la implementación y resultados.

Por cortesía de INCP:

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