Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) y la razón de negocios.
Normas de información de sostenibilidad y la razón de negocios
CPC. y MI. José Hugo López Leal
• Socio Director de • LOPEZ LEAL & ASOCIADOS, S.C.
• direccion@llconsultores.com.mx
• @J_HugoLopez
Obligatoriedad de Normas de Información de Sostenibilidad
Considerando la situación global en materia ambiental, en donde el entorno está condicionando la operación, funcionamiento e incluso la permanencia de los organismos y empresas dependiendo de la región geográfica donde estén asentados, resulta necesaria que la información financiera que estos entes emitan sea de utilidad no solo para los usuarios primarios de la información (inversionistas, acreedores financieros), sino también a terceros como lo son clientes, proveedores, autoridades y demás individuos interesados en conocer el impacto que tiene en el entorno su operación.
Por ello, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF) emitió las normas de información de sostenibilidad (NIS) que en una primera etapa son las de “Marco Conceptual de las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS A-1) y los Indicadores Básicos de Sostenibilidad (NIS B-1), con entrada en vigor a partir del 01 de enero de este año.
Estas son estándares o marcos que guían a las empresas y organismos en la divulgación de información sobre su desempeño ambiental, social y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). Su objetivo es proporcionar datos transparentes y comparables para inversores, reguladores y otras partes interesadas. En la NIS A-1 se hace la definición de lo que debemos de entender por sostenibilidad como:
“Capacidad de las generaciones actuales de satisfacer sus necesidades sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades, con la consideración de tres elementos básicos: crecimiento económico, protección del medio ambiente y procuración del desarrollo y bienestar social. Para contribuir al desarrollo sostenible es trascendental que este criterio también se incorpore al ámbito empresarial.”
Desde el enfoque del usuario, es básico contar con la información correspondiente a la información de sostenibilidad de la entidad, preparada y revelada conformo a dichas NIS, pues de ello dependerá la acción a tomar dependiendo del ámbito de su competencia.
Razón de Negocios (RN)
Desde un punto de vista de cumplimiento de obligaciones fiscales, en nuestro país se considera que “no existe una razón de negocios, cuando el beneficio económico cuantificable razonablemente esperado, sea menor al beneficio fiscal”.
De acuerdo con la definición anterior, y en sentido contrario, para la autoridad fiscal, para que exista Razón de Negocios debe de existir un beneficio económico, como lo puede ser la utilidad de una operación en particular, mayor al beneficio fiscal que se pudiera tener.
Por ello resulta interesante la definición de Beneficio económico razonablemente esperado:
“Se considera que existe un beneficio económico razonablemente esperado, cuando las operaciones del contribuyente busquen generar ingresos, reducir costos, aumentar el valor de los bienes que sean de su propiedad, mejorar su posicionamiento en el mercado, entre otros casos.
Para cuantificar el beneficio económico razonablemente esperado, se considerará la información contemporánea relacionada a la operación objeto de análisis, incluyendo el beneficio económico proyectado, en la medida en que dicha información esté soportada y sea razonable. Para efectos de este artículo, el beneficio fiscal no se considerará como parte del beneficio económico razonablemente esperado.
Correlación entre las NIS y la Razón de Negocios
Las NIS y la razón de negocios están alineadas debido a la creciente importancia de los factores ESG en la estrategia corporativa. Por ello, las acciones a emprender por la entidad se justifican plenamente en un entorno de sostenibilidad con lo cual se daría cumplimiento no solo a los usuarios de la información, sino que también la autoridad fiscalizadora tendría los argumentos suficientes para validar dichas operaciones.
A manera de ejemplo, las acciones pueden tener los siguientes enfoques:
A. Gestión del Riesgo y Sostenibilidad:
Las NIS obligan a las empresas a identificar y divulgar riesgos relacionados con el cambio climático, derechos humanos o gobernanza. Estos riesgos (como interrupciones en la cadena de suministro por eventos climáticos extremos) tienen un impacto directo en la razón de negocios, ya que afectan la estabilidad financiera y operativa. Ejemplo de lo anterior sería una empresa que informa sobre su huella de carbono y así anticipar regulaciones más estrictas y ajustar su modelo de negocio para evitar multas o pérdida de mercado.
B. Acceso a Capital:
Los inversores están priorizando empresas con sólidas credenciales ESG, y las normas de información de sostenibilidad proporcionan los datos necesarios para evaluarlas. Una empresa que cumple con estos estándares puede atraer más inversión, reduciendo su costo de capital, lo cual es una clara razón de negocios. Ejemplo de lo anterior son los bonos verdes o sostenibles que para el caso de México estos se definen como “bonos etiquetados, que involucran a los verdes, sociales y de sostenibilidad, como instrumentos de deuda emitidos para financiar proyectos con objetivos específicos y beneficiosos, como sostenibilidad ambiental, desarrollo social, avances en gobernanza o medioambiente”
C. Contar con Ventajas Competitivas:
Cumplir con las NIS permite a las empresas diferenciarse en el mercado, respondiendo a la demanda de consumidores y socios comerciales por prácticas responsables. Esto fortalece la marca y la lealtad del cliente, un aspecto crítico de la razón de negocios. Ejemplo de esto son empresas como Unilever que han vinculado su estrategia de sostenibilidad con el crecimiento de ventas en líneas de productos “verdes”.
D. Eficiencia Operativa:
Las NIS a menudo requieren medir el uso de recursos (agua, energía, etc.). Este análisis puede llevar a optimizar procesos, reducir costos y aumentar la rentabilidad, lo que conecta directamente con la razón de negocios. Por ejemplo, una empresa que reporta su consumo energético, podría implementar tecnologías más eficientes, ahorrando dinero a largo plazo como puede ser la inversión en parques eólicos generadores de energía o paneles solares.
E. Cumplimiento Regulatorio y Anticipación:
Las NIS son obligatorias. Cumplir con ellas no solo evita sanciones, sino que también posiciona a las empresas como líderes proactivos, un argumento sólido desde la perspectiva de negocios. Ejemplo son las empresas que se adelantaron a las regulaciones de emisiones evitando con ello costos de transición apresurada.
F. Retención y Atracción de Talento:
Atraer y retener empleados altamente calificados que priorizan trabajar en empresas con propósito, reduciendo costos de rotación y mejorando la productividad. Se ha detectado que “los millennials y centennials demandan acciones que promuevan la conservación del planeta por parte de las empresas, dado que se han visto afectados por eventos climáticos en los últimos doce meses y consideran que pueden mejorar sus esfuerzos para minimizar su impacto en el medio ambiente .”
Conclusiones
En este contexto, son lógicas o plenamente justificadas económicamente las decisiones empresariales, es decir, las acciones de una empresa o entidad que generan valor financiero, competitividad o resiliencia a largo plazo. Las NIS no solo son un requisito ético o regulatorio, sino que se han convertido en un componente estratégico de la razón de negocios. Facilitan la gestión de riesgos, mejoran el acceso a capital, generan ventajas competitivas y optimizan operaciones, todo lo cual contribuye a la creación de valor a largo plazo. La correlación es más fuerte en sectores expuestos a impactos ambientales o sociales (energía, manufactura, alimentación), pero se extiende a todas las industrias a medida que la sostenibilidad se integra en el núcleo del negocio.





