Malas actitudes, un obstáculo para el crecimiento empresarial.
Por orgullo, por prestigio, por la calidad de nuestros productos y servicios, tenemos que ser capaces de hacer aún mejor lo que están haciendo otras empresas de nuestro mismo sector.
Mario Rizo es Contador Público Certificado, egresado de la Universidad de Guadalajara, con Maestría en Impuestos. Tiene 25 años de experiencia en el área de Auditoría en la firma Salles, Sainz Grant Thornton, y su probada experiencia en el sector de Empresas Familiares lo ha catapultado a páginas de periódicos nacionales, conferencias, foros y encuentros de discusión sobre este tipo de negocios en México. Además es autor de los libros “El Sucesor: La Aventura de Entregar tu Empresa Familiar a una Nueva Generación”, “El Sucesor II: El Legado Empresarial” y “Todos Ganan: Las Mejores Estrategias para Llevar una Empresa Familiar a la Cima”. Teléfono +52 33 3817 4480
Por orgullo, por prestigio, por la calidad de nuestros productos y servicios, tenemos que ser capaces de hacer aún mejor lo que están haciendo otras empresas de nuestro mismo sector.
Aquellas familias empresarias bien organizadas pueden lograr la perdurabilidad y mantener mayor rentabilidad que la competencia, en otras palabras, el paraíso.
Muchos dueños de empresas familiares carecen de un testamento, dejando “al aire” todo su patrimonio y el futuro de su familia. Desgraciadamente no se dan cuenta que, al carecer de testamento, independientemente del tamaño de su patrimonio, están dejándole a su familia sólo un legado de problemas, desunión y posible pérdida del patrimonio que con tanto esfuerzo han construido.
Digamos que el fundador ha determinado que es momento de pasar la estafeta. Algunos de sus hijos quieren quedarse, pero otros no. Estos últimos quieren vender sus acciones y dedicarse a otra cosa. Entonces, suceden las siguientes preguntas. ¿Cuánto valen esas acciones? ¿Quién decide cuánto deben valer?
NADIE, salvo tú mismo, te obliga a estar en un trabajo que no te gusta. Grábate esto a fuego porque es una realidad.
Las empresas que han logrado mejores resultados en su vida, son las que tienen un valioso sistema de calidad en el que integran acciones que involucran a todo el personal, creando una cultura de excelencia.
Crear una empresa no es un proyecto que se lleve a cabo muy fácilmente y cuando se trata de un negocio familiar, es aún más difícil sobrellevarlo por los intereses particulares de cada uno de los miembros de la familia y que en ocasiones son muy divergentes y contrarios entre ellos.
Existe una frase ya muy gastada que dice: «Hay que estar dispuesto al cambio, el cambio siempre llegará», pero además de estar dispuestos al cambio, tú vas a necesitar mantener el entusiasmo.
Solo uno de cada 500 mexicanos tiene un testamento y en el momento en que la empresa familiar no cuenta con un testamento se arriesga a perderlo todo…
Al igual que un ser humano, la empresa también tiene características muy similares a un organismo vivo. Para poder llegar a entenderla mejor debemos imaginarnos a la empresa como un ser capaz de pensar y actuar con base en una personalidad propia.
n este artículo nos concentraremos en realizar una comparativa entre las compañías cuya dirección está en manos de los propietarios (es decir, los sistemas familiares), y aquellas que siguen un sistema empresarial. Ciertamente, cada uno tiene ventajas y desventajas, y precisamente de esto nos ocuparemos.
Se explica con detalle que hay que plantear los objetivos que se desean, reunir la información y datos, elaborar un plan, realizar las acciones comprendidas en el plan, evaluar la marcha del plan y de los resultados que se van alcanzando.
En el día a día de en la operaciones de tu empresa familiar hace falta poner en práctica estos dos conceptos centrales de la economía, para asegurar el mejor uso de tus recursos.
La repartición de sueldos y prestaciones es un tema clave para las empresas familiares, pues, si no se remunera con equidad, esto podría causar serios conflictos entre los familiares y empleados del negocio.
“No existe nada siniestro en arreglar los asuntos propios a fin de mantener los impuestos tan bajos como sea posible”.
