El Compliance Fiscal en México. Su implementación genera múltiples beneficios, tales como:
El Compliance Fiscal
Juan Alberto Rentería Almada
Contador Público
Licenciado en Derecho
Gerente de la Firma Barrera García Luna y Asociados, S.C.
Socios de la Asociación Nacional de Fiscalista.net
Socio de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos en
redes Sociales, A.C.
Ex Síndico del Contribuyente por la Anafinet ante la entoces ALSC de Hermosillo
Colaborador en las revistas actualizandome.com y CapFiscal la Revista
En un mundo globalizado y con una creciente complejidad normativa, las empresas enfrentan el desafío de cumplir no solo con sus metas financieras, sino también con un marco legal que se vuelve cada vez más exigente. En este contexto surge la figura del compliance, entendido como la capacidad de una organización para cumplir de manera íntegra con las disposiciones legales, regulatorias y éticas que le son aplicables. Dentro de este amplio universo, el compliance fiscal adquiere especial relevancia, pues el cumplimiento en materia tributaria constituye uno de los pilares fundamentales de la sostenibilidad financiera y reputacional de cualquier empresa.
El compliance: concepto y orígenes
La palabra compliance proviene del verbo inglés to comply, que significa “cumplir” o “acatar” . En términos corporativos, el compliance se refiere al conjunto de políticas, procedimientos y controles internos diseñados para garantizar que una organización actúe conforme a las leyes, regulaciones y estándares éticos aplicables. El origen del compliance moderno puede rastrearse a la segunda mitad del siglo XX, particularmente en los Estados Unidos.
Tras diversos escándalos corporativos relacionados con corrupción y fraudes financieros, como los casos Watergate en los años setenta y más adelante Enron o WorldCom en los noventa y principios de los 2000, los gobiernos comenzaron a exigir a las empresas la creación de programas de cumplimiento normativo. Un ejemplo de ello es la promulgación de la Ley Sarbanes-Oxley en 2002, que buscó reforzar la transparencia y responsabilidad en la información financiera.
Con el tiempo, el concepto se expandió hacia otros ámbitos —medioambiental, laboral, de derechos humanos, anticorrupción, fiscal— convirtiéndose en una herramienta esencial de gobernanza corporativa y gestión de riesgos.
¿Qué es el compliance fiscal?
El compliance fiscal es la aplicación del modelo de cumplimiento normativo al ámbito tributario. Implica que una organización implemente políticas, procedimientos y controles internos encaminados a garantizar que su comportamiento en materia impositiva se apegue a la legislación fiscal vigente, tanto a nivel nacional como internacional.
Lo anterior no se limita a la simple presentación de declaraciones o al pago de impuestos, sino también abarca:
- Prevención y detección de riesgos fiscales.
- Diseño de controles internos.
- Ética tributaria corporativa.
- Relación con las autoridades fiscales.
En suma, el compliance fiscal integra la gestión tributaria dentro de la estrategia empresarial, buscando un equilibrio entre la eficiencia financiera y la legalidad.
El compliance fiscal en México
En México, el compliance fiscal ha cobrado gran importancia en los últimos años, impulsado por la creciente complejidad del sistema tributario y la postura cada vez más estricta del Servicio de Administración Tributaria.
El compliance fiscal en México implica, entre otros aspectos:
- Cumplimiento en tiempo y forma de declaraciones y pagos.
- Correcta emisión y recepción de CFDI.
- Cumplimiento en materia de retenciones y pagos provisionales.
- Transparencia en operaciones con partes relacionadas.
- Prevención de operaciones simuladas (art. 69-B CFF).
- Implementación de políticas internas de documentación.
- Uso de sistemas de control interno.
La tendencia actual en México apunta a que las empresas incorporen oficiales de cumplimiento fiscal o integren estas funciones dentro de sus departamentos de auditoría y contabilidad.
Importancia de la implementación del compliance fiscal
La implementación de un programa de compliance fiscal genera múltiples beneficios:
- Reducción de riesgos legales y financieros.
- Mejora de la reputación corporativa.
- Eficiencia administrativa.
- Acceso a mejores oportunidades de negocio.
- Prevención de delitos fiscales.
En un entorno donde el fisco federal ha endurecido la vigilancia (con revisiones electrónicas, facturación electrónica obligatoria y mayores sanciones a la evasión) el compliance fiscal se vuelve indispensable para la sostenibilidad a largo plazo de las organizaciones.
Riesgos de no adoptar el compliance fiscal
No contar con un sistema de cumplimiento fiscal acarrea riesgos significativos:
- Multas y recargos.
- Créditos fiscales elevados.
- Inhabilitación para contratar con el gobierno.
- Riesgo penal para socios y/o directivos.
- Daño reputacional.
- Pérdida de competitividad internacional.
El enfoque de la OCDE sobre el compliance fiscal
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha sido un actor clave en la promoción del compliance fiscal a nivel global. A través de su Foro de Administración Tributaria, la OCDE ha impulsado el modelo de cumplimiento cooperativo, que busca establecer una relación de confianza entre las autoridades fiscales y los contribuyentes.
Entre los principios recomendados por la OCDE se encuentran:
- Transparencia mutua.
- Prevención más que sanción.
- Gestión de riesgos.
- Uso de tecnología.
El compliance fiscal, según la OCDE, no es solo un tema de recaudación, sino una estrategia para fortalecer la confianza en los sistemas tributarios y asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Conclusiones
El compliance fiscal es mucho más que una obligación administrativa: constituye una herramienta estratégica de gestión empresarial. Su correcta implementación en México se vuelve esencial frente a un sistema tributario complejo y una autoridad fiscal con crecientes facultades de fiscalización.
Los riesgos de no contar con un programa de cumplimiento fiscal pueden comprometer la viabilidad misma de las organizaciones, no solo por las sanciones económicas, sino también por la pérdida de reputación y la posibilidad de incurrir en responsabilidades penales.
La postura de la OCDE reafirma que el compliance fiscal es una tendencia internacional orientada a construir sistemas tributarios más transparentes, equitativos y sostenibles. En consecuencia, las empresas deben asumir el compliance fiscal como una inversión y no como un costo, pues garantiza seguridad jurídica, fomenta la confianza de las partes interesadas y contribuye a un entorno económico más sólido y justo.






Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!