Enajenación del Usufructo o de la Nuda Propiedad.
La nuda propiedad y el usufructo son figuras jurídicas que permiten dividir la titularidad de un bien: la nuda propiedad otorga el derecho de propiedad sin uso, mientras que el usufructo concede el derecho de usar y disfrutar del bien. Esta división ofrece ventajas fiscales, facilita la planificación patrimonial y protege el patrimonio familiar, permitiendo transmitir bienes sin perder su disfrute.



























