El lienzo empresarial inconcluso. Al final, los activos pueden heredarse, pero las capacidades deben cultivarse.

Mario Rizo
El lienzo empresarial inconcluso
C.P.C. y M.I. José Mario Rizo Rivas
Blog del autor: mariorizo.com
Firma: Salles Sainz Grant Thornton
X: @mariorizofiscal
Las empresas familiares más trascendentes no son las que permanecen iguales. Son aquellas que logran que cada generación agregue una nueva pincelada sin borrar la esencia de la obra original.
Vincent van Gogh murió sin imaginar la dimensión que alcanzaría su obra. Durante su vida recibió poco reconocimiento y apenas logró vender algunas pinturas; sin embargo, nunca dejó de pintar. No sabía que sus girasoles serían admirados por millones de personas ni que La noche estrellada terminaría convirtiéndose en una de las imágenes más reconocidas de la historia. Siguió adelante porque había encontrado sentido en lo que hacía. Cada vez que reflexiono sobre su historia, encuentro una enseñanza valiosa para las empresas familiares.
Con frecuencia medimos el éxito por los resultados inmediatos: ventas, utilidades, crecimiento o participación de mercado. No obstante, las obras verdaderamente importantes rara vez revelan su grandeza mientras están siendo construidas. Lo mismo ocurre con el legado. Una familia empresaria no debería preguntarse únicamente cuánto vale hoy su empresa, sino qué seguirá generando valor cuando quienes hoy la dirigen ya no estén al frente. Porque el legado no se define por lo que acumulamos, se define por aquello que permanece.
La vida de Van Gogh estuvo marcada por la búsqueda. Antes de descubrir su vocación fue comerciante de arte, maestro y predicador. Su camino no fue lineal, fue un proceso de descubrimiento. En las familias empresarias ocurre algo parecido: no todos los hijos están llamados a dirigir el negocio, no todos los nietos encontrarán su proyecto de vida dentro de la empresa, y no todos los miembros de la familia deben ocupar puestos directivos para formar parte del legado.
El error aparece cuando confundimos continuidad con repetición. Con frecuencia pensamos que preservar el legado significa hacer exactamente lo mismo que hicieron quienes nos antecedieron. Pero la verdadera continuidad consiste en algo diferente: respetar la esencia y, al mismo tiempo, tener la libertad de evolucionarla. Cada generación recibe una obra parcialmente terminada; su responsabilidad no es copiar el pasado, es enriquecerlo.
Detrás de Van Gogh hubo una figura fundamental: su hermano Theo. Cuando casi nadie creía en él, Theo permaneció a su lado. Lo apoyó, lo impulsó y apostó por su potencial mucho antes de que existieran resultados visibles. Las empresas familiares también necesitan muchos «Theo». Necesitan padres que confíen mientras sus hijos aprenden, mentores que formen criterio antes que habilidades, y consejeros capaces de ver posibilidades donde otros sólo observan inexperiencia. Porque el talento necesita preparación, pero también necesita confianza.
Una de las responsabilidades más importantes de cualquier fundador no es únicamente crear patrimonio, es desarrollar personas capaces de multiplicarlo, protegerlo y transformarlo. Al final, los activos pueden heredarse, pero las capacidades deben cultivarse.
He tenido la oportunidad de conocer empresas familiares extraordinarias y he confirmado una y otra vez que su mayor fortaleza rara vez aparece en el balance general. No está solamente en las instalaciones, ni únicamente en las marcas, ni siquiera en sus resultados financieros.
Las mejores estrategias para llevar una Empresa Familiar a la cima.
Está en la cultura. Está en los valores compartidos y en la confianza construida durante años.
Vivimos en una época obsesionada con la medición, y aunque los indicadores son indispensables, no todo lo importante cabe en una hoja de cálculo. No existe un indicador que mida con precisión el valor de una cultura sólida, ni uno que refleje el impacto de una oportunidad otorgada a tiempo. Un colaborador que llegó sin experiencia y terminó convirtiéndose en líder, un sucesor que desarrolló el criterio para dirigir, o una familia que aprendió a dialogar antes de dividirse; eso también es patrimonio. Y probablemente sea el más valioso de todos.
Por eso, la pregunta más importante para una familia empresaria no es cuánto vale hoy su empresa. La pregunta verdaderamente importante es: ¿Qué seguirá generando valor cuando nosotros ya no estemos?
No sabemos qué tecnologías existirán dentro de treinta años, qué mercados desaparecerán o quién ocupará los puestos directivos. Pero sí podemos decidir qué queremos dejar sembrado. Podemos formar personas, transmitir valores, fortalecer instituciones, construir confianza y preparar a la siguiente generación.
Quizá esa sea la lección más profunda: las grandes empresas familiares nunca están terminadas. Son obras en permanente construcción. Una conversación a la vez, una decisión a la vez, una generación a la vez. Con los años he llegado a creer que la trascendencia no consiste en terminar la obra. Consiste en dejarla mejor de como la encontramos y preparar a quienes vienen detrás para continuarla con responsabilidad, libertad y criterio.
El fundador inicia el lienzo, pero el legado aparece cuando otros pueden seguir pintándolo. Como ocurre con las grandes obras de arte, la verdadera grandeza no está en quien la comenzó, sino en que siga inspirando mucho después de su ausencia. No trabajemos únicamente para que nuestro nombre permanezca. Trabajemos para formar personas, construir instituciones y sembrar valores capaces de generar bienestar cuando nuestro nombre ya no sea necesario.
Ahí es donde el patrimonio se convierte en legado. Y donde una empresa familiar deja de ser un negocio para convertirse en una obra que trasciende generaciones.
¿La obra que está construyendo depende de su presencia o tiene la fuerza suficiente para continuar cuando usted ya no esté?
Hay obras cuyo verdadero valor no se comprende mientras se están construyendo. En las empresas familiares ocurre algo similar: el legado suele revelar su dimensión muchos años después de que sus fundadores han partido.






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